Noche de Reyes
6 ene 2026
Me dije que aprovecharía las vacaciones para desconectar y escribir y he desconectado a tal nivel que lo de escribir se ha quedado en una dulce idea.
Aprovecho para hacerlo la noche más mágica del año, envuelta en mantas y con el pijama que SS. MM. me regalaron hace ya 9 años, escuchando a los Reyes en la planta baja cantar Hooked on a Feeling (y con mucho ímpetu el que hace los coros) mientras gestionan paquetes varios. Desde el móvil, sí. Si me tomara a mí misma en serio (menos mal que no lo hago) diría que la valía del escritor es directamente proporcional a cuán físico es el medio con el que escribe. Es decir, que si yo fuera una escritora real, usaría máquina de escribir.
Me he puesto a redactar sin ton ni son, eh. No te creas que estas líneas (me resisto a llamar “artículo” a lo que aquí vaya publicando, no me preguntes por qué, no lo sé ni yo) van a parar a ninguna parte.
Sí te diré que en mi casa hemos acordado abrir los presentes de Oriente después de la misa mañanera. Mira que me gusta dormir, y que tengo 24 palos, pero me sigue poniendo nerviosa no saber qué habrá mañana junto a mi zapatito, que lleva 2 años siendo tremenda bota de combate. A estas alturas mucha gente, yo incluida, sabe qué le va a caer. Pero los Magos tienen ese nombre por algo, y siempre se las apañan para sorprenderme con algo con lo que no contaba. Ese algo, por simbólico, pezqueño y/o sencillo que sea, es lo que hace que me vaya a dormir con ganas de estar volviendo ya mañana de misa.
Gracias a los Reyes Magos, que trabajan sin cesar durante todo el año y la noche del 5 al 6 de enero se pasean por la planta baja de mi casa entre risas y susurros aunque la edad media en esta casa sea ya de 36 años (acabo de volver de la calculadora, sí; creo que no me sé la edad de dos hermanos, también).
Gracias a los pajes reales, que son tanto pajes como chóferes como apoyo emocional, bufón de corte y expertos envolvedores de regalos.
Gracias a Mamá y Papá por dejar pasar a toda la cohorte, camellos incluidos, al salón cada año. Por insistir a los tres sabios en que tomen los turrones que con mimo ha preparado la benjamina, por dejarles papel y lápiz para que nos escriban una carta los reyes a nosotros, por tratarlos tan bien que cada año vuelven para estar con vosotros de nuevo.
Gracias a todos, supongo, por ser cómplices de esos tres locos que quisieron ir a ver al Niño Rey guiados por ni más ni menos que una estrella.
Y gracias a Gaspar, que es el mejor con diferencia.
Al final sí he ido a parar a alguna parte con estas líneas. No ha sido hasta donde María mece al Niño, quizás porque no estudié astronomía, pero me contento con saber que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente sí les harán compañía esta noche.
¡Has llegado al final! Toma, un recuerdo del Bosque: 🍁
Sobre el blog + enlaces útiles
En Cosmos subo fotos y vídeos y de todo porque la plataforma lo permite. En Spotify escucho música. Si eres como yo, puedes averiguar muchas cosas solo con el Spotify de alguien. En Letterboxd me hago la cinéfila. En LinkedIn no hago nada porque lo odio. SOBRE EL BLOG Bienvenidos a mi humilde rincón de internet Hola. Soy Irene. Ya tenía otro blog, en Notion, pero en un alarde de ingenio he pensado…
No más fotos.
A las 20:10h he pensado que era buena hora para echarme una siesta. Nunca he sido muy entendida, pero cualquier hora es buena. El problema es que no solo no soy una entendida de las siestas, sino que creo que soy medio alérgica a estas. Hace un par de años me echaba un par todas las semanas y me levantaba hecha polvo. Polvo fino. Pero creo que mi cuerpo las necesitaba, de tantas horas de sueño rec…
- fotos