Papel y boli junto a la almohada
Una especie de «pensadero»
En Harry Potter y el Cáliz de Fuego, Harry entra al despacho de Albus Dumbledore, el director de la famosa escuela de magia Hogwarts. Ve cómo él, con su varita, «saca» de su frente hilos de luz plateada que deja en un recipiente. Dumbledore le explica que es un pensadero y que le ayuda a sacar cosas de su mente cuando esta está demasiado llena.
Desde que leí aquello (no recuerdo a qué altura de la ESO) he soñado siempre con un pensadero. J. K. Rowling construye un mundo en el que dan ganas de vivir. Siempre he querido arreglar mis gafas con solo dos palabras, volar en escobas y que los cuadros se muevan. Sin embargo, lo más práctico, aquello a lo que más vuelvo, bastante a menudo de hecho, es al dichoso pensadero.
Cada noche, acurrucada en mi cama de matrimonio (y que tengo porque la mía es la única habitación en la que cabe, porque ya me dirás tú para qué quiero yo tanto espacio, si soy menuda y duermo encogida y ocupo apenas un tercio de superficie y además no pretendo compartir lecho hasta estar casada), mi cabeza sobrevuela historias, textos, columnas, diálogos y artículos que querría escribir. ¿A quién no le ha pasado que tiene una idea brillante y piensa «mañana lo anoto» para rendirse al dulce sueño, que borra esa idea como una ola que lame la orilla de nuestros pensamientos? Porque a mí me ha pasado tantas veces que he decidido que NO MÁS.
He encontrado un sencillo remedio: papel y boli. Y, bueno, la voluntad suficiente para encender la luz aunque sean las tantas, alcanzar el boli y ponerme a escribir encorvada sobre el folio apoyado en mis piernas.
Llevo ya varias noches que apago las luces, me dispongo a dormir, tardo en vencerme al sueño (raro en mí) y al raaato pienso: «¡Qué bueno esto que estoy pensando, tengo que conservarlo!»…
Así que me incorporo algo grogui, hágase la luz, y pongo a trabajar a mi Pilot. Y te diría que hagas lo mismo. A lo mejor no tienes ideas de novelas o narraciones extraordinarias, pero a lo mejor puedes escribir esa preocupación o ese agobio, esa conversación o esa respuesta pendiente, y cuando apoyes la cabeza en la almohada sabrás que el asunto, plasmado en papel, no ocupa ya el mismo espacio en tu mente.
¡Has llegado al final! Toma, un recuerdo del Bosque: 🍁
Comentarios
¿La verdad? yo también he tenido éso. Ahir tomo medicación para dormir (Lorazepam va muhy bien para dormir en 20 minutos y despertar en 4 (máximo 6 horas) soñado... !en colores vaya! ) El mimso Dali se dormía en su sillón, despues de comer, con el brazo extendido. Segun pareca ponia en el una cucharila y un vaso en el suelo y cuans¡do se dormia e inmediatamete caía la cuchara y PINTABA lo que estaba viendo. Pero éso de la medicaión para dormir que sean 20 días perquè el LOrazepam es lo mejor que hay pero tiene mucha tolerancia, y en cambio un límite (2mg./Día... máximo 3mg. al día). Es todo CARPE DIEM. Aprovecha los 20 dias y déjalo. A lo mejor se presenta la oportunidad de repetir ...